Próxima Reunión: miércoles 20 de OCTUBRE de 2021, 10 hs. (SUJETO A LA PANDEMIA) ¡¡ FELIZ 2021 !!

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Reunión miércoles 20-03-2019: la mirada de María Victoria Baschiera

De chica siempre dije saber que de adulta querría llevar adelante talleres literarios en espacios donde continuamente los pensé necesarios. Me refiero, más específicamente, a establecimientos tales como cárceles, hospitales, geriátricos, etc.: instituciones sociales, políticas y culturales que nos rodean y categorizan hoy, y cuyo fin o tratamiento se desvirtuó tanto que daría la impresión de que olvidaron por qué se crearon en un primer lugar. Manteniendo a sus internos encerrados y desconectados de la realidad que hay por fuera del edificio, pareciera que dichas instituciones no estuvieran hechas para sacar adelante a quienes las habitan. A veces siento que lejos de brindar algún tipo de ¨mejora¨ para el ¨paciente¨, más bien excluyen, retienen, medican (o drogan) y castigan. Encuentro mi manera de aportar, para mejorar en un alguito esa forma de vida, al mostrar aquello que un poco salva la mía: leer y escribir. Y utilizar, así, a la literatura en todas sus formas. Ya sea como manera de expresión o de escape, como ordenamiento de la cabeza, o como discurso político o de lucha.


De eso se trata el taller brindado por Daniel Grad en el Hospital Moyano. Creando un ambiente bellísimo y sumamente acogedor, las mujeres del hospital encuentran dos horas al día un miércoles cada dos semanas un espacio que las aleja de esa burbuja que se ha convertido en su realidad, y las libera de la misma. En ese rato, Daniel consigue concentrar sus mentes en otra cosa. Y bien puede ser que sea en eso mismo que hace tiempo las atormenta. ¿Pero no es la literatura también una revelación y una conexión con esa parte más oscura y profunda de cada uno? ¿No se trata de una manera de soltar que nos ayuda a ver con claridad aquello que nos está enfermando y consumiendo? Hablar de una cura me parece utópico, pero sí afirmo y creo en la literatura como una terapia. Eso es el taller: se trata de la poesía como forma de sanar, como un remedio alternativo a los que el hospital brinda cuando Daniel se va. En estos pasillos, frente a la pastilla que nubla, encontramos a la palabra que despierta.



Las chicas, algunas con historias muy duras, le sacan provecho al máximo. El talento que se encuentra es increíble y escucharlas confirma mis ideas sobre el poder sanador de la escritura. Pispeando de reojo los escritos de Eliane, una de las pacientes sentadas al lado mío, todavía recuerdo frases como ¨¿Y vos, Diego? ¿Sos culpable?¨ y pienso que qué mejor remedio que el de decir las cosas que uno se calla, y que qué bueno poder decirlas, si estoy imposibilitada para hacerlo de manera literal, por lo menos con un lápiz y un papel. Eso es lo que les da Daniel.



Escribir no sólo nos saca de adentro eso que nos está pasando, sino que al leerlo nos facilita, también, el comunicarlo. Es ahí en donde encuentro el otro logro del taller. Dentro de un estado de aislamiento para con familiares, cariños y amores, el poder conectarse con alguien más quizás sea lo más rescatable, lo más necesitado. El miércoles pasado encontré otra manera de conectarse con la realidad, pero por sobre todas las cosas encontré compañía y conexión con el otro, que muchas veces es lo que nos falta. Recuerdo que al final del taller Daniel nos pidió que pensáramos tres palabras con las que nos íbamos, y una de las mías fue abrazo. Eso sentí. Abrazos y más abrazos.


A pesar de todo lo dicho al principio, me maravilló lo bien que encontré al hospital, así como también la cantidad de talleres y movimientos que las mujeres tienen para mantenerse activas y creativas. Son este tipo de voluntades y fortalezas las que ayudan a que en estos mundos todo sea un poquito menos peor. La realidad del otro te abre los ojos, te conecta, te despierta y te hace querer vivir. Me gusta pensar que eso ocurrió para ambas partes, tanto para quienes fuimos a presenciar y vivir el taller, como para las chicas del hospital que asistieron a él. Estoy segura de que así fue.

María Victoria Baschiera



HACER VISIBLES LOS COMENTARIOS:

analía de la fuente dijo...
Hermosa crónica y gran análisis de aquella mañana, Victoria. Abrazo.

26 de marzo de 2019, 15:55


Alicia dijo...
Sí! La misma frescura en tus palabras que en la mirada con la que recibías todo lo que pasaba esa mañana. Gracias Victoria!!

27 de marzo de 2019, 8:09


Debora Flor dijo...
Muy emocionante relato

11 de abril de 2019, 15:53


A MANERA DE POSDATA:
EL ANTICIPO DE ALGUNAS IMÁGENES QUE SERÁN PARTE DEL NUEVO NÚMERO DE LA REVISTA "LA GUILLOTINA" (de APOA):

5 comentarios:

analía de la fuente dijo...

Hermosa crónica y gran análisis de aquella mañana, Victoria. Abrazo.

Alicia dijo...

Sí! La misma frescura en tus palabras que en la mirada con la que recibías todo lo que pasaba esa mañana. Gracias Victoria!!

Poetas de APOA dijo...

Analía, Victoria: un gran placer el de haber compartido con ustedes la mañana del Taller... y el de verlas comentando este posteo!! OJALÁ VOLVAMOS A COMPARTIR MÁS MAÑANAS DEL TALLER!! Saludos. Y GRACIAS POR HABER HECHO POSIBLE ESTA MAÑANA (en un 20 de marzo de 2019)!!

Debora Flor dijo...

Muy emocionante relato

Poetas de APOA dijo...

Gracias una vez más por tu comentario Débora Flor!! Saludos.